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Posparto19 de septiembre de 2026Última revisión: 19 de septiembre de 2026 4 min de lectura
Guía completa: Puerperio y suelo pélvico: guía semana a semana

Episiotomía y desgarros: cuidados de la cicatriz tras el parto

Episiotomía y desgarros: cuidados de la cicatriz tras el parto

La cicatriz de una episiotomía o un desgarro necesita higiene suave, protección frente al roce y tiempo para recuperarse. El dolor debería ir mejorando: si aumenta, aparece mal olor, pus, fiebre o la herida se abre, contacta ese mismo día con tu matrona o servicio de maternidad. No esperes a la revisión posparto.

Episiotomía y desgarro no son lo mismo

La episiotomía es un corte realizado durante el parto; el desgarro es una rotura del tejido. Su profundidad importa: los desgarros de tercer y cuarto grado afectan al esfínter anal y requieren cuidados y seguimiento específicos. Consulta el informe del parto o pregunta a tu matrona qué lesión tuviste.

Que los puntos se reabsorban no significa que el tejido haya recuperado toda su tolerancia al movimiento, a la presión o al contacto. No hay una fecha única que sirva para todas las cicatrices.

Cómo cuidar los puntos en casa

Lávate las manos antes y después de cambiar la compresa. Limpia la zona con agua y seca sin frotar, con pequeños toques. Cambia las compresas con frecuencia y evita productos perfumados o aplicar cremas y antisépticos sin indicación. Estas medidas siguen las recomendaciones del NHS sobre episiotomía.

Alterna el descanso con movimiento suave según tolerancia y cambia de postura si sentarte molesta. Para aliviar el dolor, consulta qué analgésico puedes tomar según tu situación y la lactancia; no necesitas aguantarlo para que la herida cure.

Evita empujar con fuerza al defecar. Mantén una hidratación suficiente y una alimentación que facilite heces blandas. Si te prescribieron laxantes tras una lesión del esfínter, sigue la pauta y consulta antes de cambiarla.

Cuándo se puede masajear la cicatriz

No masajees una herida abierta, con costras, sangrado, secreción o signos de infección. Una vez completamente cerrada y sin infección, una profesional puede valorar si el masaje tiene sentido y enseñarte una técnica adaptada. No hay que empezar por haber llegado a una semana concreta.

El masaje no debe provocar dolor intenso ni sangrado. Si la zona está muy sensible o duele con el contacto, pide valoración antes de insistir: no todas las molestias se deben a una cicatriz adherida.

Señales para pedir ayuda

Busca atención el mismo día ante fiebre, empeoramiento del dolor, secreción maloliente, pus o apertura de la herida. Si el sangrado es abundante, tienes mareo intenso o te encuentras muy mal, acude a urgencias.

También conviene consultar por escapes de heces o gases, urgencia para defecar difícil de controlar o dolor que limita sentarte o caminar. El seguimiento puede incluir obstetricia, fisioterapia de suelo pélvico y, si corresponde, una unidad especializada.

Nota: esta información es orientativa y no sustituye la valoración de una fisioterapeuta de suelo pélvico u otra profesional sanitaria.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que los puntos tiren?
Puede haber tirantez durante la cicatrización, pero debe tender a mejorar. Dolor creciente, herida abierta, fiebre o secreción requieren valoración, no más masaje.
¿Cuándo puedo empezar con Kegel?
Depende de la lesión y de las indicaciones que recibiste al alta. El trabajo suave puede formar parte de la recuperación, pero no debe aumentar el dolor; tras un desgarro importante sigue la pauta profesional.
¿Puedo usar bolas chinas para recuperar la cicatriz?
No tratan la cicatriz. Evita introducir dispositivos si la herida no está curada, hay dolor o no te han valorado tras una lesión importante.

Fuentes consultadas

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