Episiotomía y desgarros: cuidados de la cicatriz tras el parto

La cicatriz de una episiotomía o un desgarro necesita higiene suave, protección frente al roce y tiempo para recuperarse. El dolor debería ir mejorando: si aumenta, aparece mal olor, pus, fiebre o la herida se abre, contacta ese mismo día con tu matrona o servicio de maternidad. No esperes a la revisión posparto.
Episiotomía y desgarro no son lo mismo
La episiotomía es un corte realizado durante el parto; el desgarro es una rotura del tejido. Su profundidad importa: los desgarros de tercer y cuarto grado afectan al esfínter anal y requieren cuidados y seguimiento específicos. Consulta el informe del parto o pregunta a tu matrona qué lesión tuviste.
Que los puntos se reabsorban no significa que el tejido haya recuperado toda su tolerancia al movimiento, a la presión o al contacto. No hay una fecha única que sirva para todas las cicatrices.
Cómo cuidar los puntos en casa
Lávate las manos antes y después de cambiar la compresa. Limpia la zona con agua y seca sin frotar, con pequeños toques. Cambia las compresas con frecuencia y evita productos perfumados o aplicar cremas y antisépticos sin indicación. Estas medidas siguen las recomendaciones del NHS sobre episiotomía.
Alterna el descanso con movimiento suave según tolerancia y cambia de postura si sentarte molesta. Para aliviar el dolor, consulta qué analgésico puedes tomar según tu situación y la lactancia; no necesitas aguantarlo para que la herida cure.
Evita empujar con fuerza al defecar. Mantén una hidratación suficiente y una alimentación que facilite heces blandas. Si te prescribieron laxantes tras una lesión del esfínter, sigue la pauta y consulta antes de cambiarla.
Cuándo se puede masajear la cicatriz
No masajees una herida abierta, con costras, sangrado, secreción o signos de infección. Una vez completamente cerrada y sin infección, una profesional puede valorar si el masaje tiene sentido y enseñarte una técnica adaptada. No hay que empezar por haber llegado a una semana concreta.
El masaje no debe provocar dolor intenso ni sangrado. Si la zona está muy sensible o duele con el contacto, pide valoración antes de insistir: no todas las molestias se deben a una cicatriz adherida.
Señales para pedir ayuda
Busca atención el mismo día ante fiebre, empeoramiento del dolor, secreción maloliente, pus o apertura de la herida. Si el sangrado es abundante, tienes mareo intenso o te encuentras muy mal, acude a urgencias.
También conviene consultar por escapes de heces o gases, urgencia para defecar difícil de controlar o dolor que limita sentarte o caminar. El seguimiento puede incluir obstetricia, fisioterapia de suelo pélvico y, si corresponde, una unidad especializada.
Nota: esta información es orientativa y no sustituye la valoración de una fisioterapeuta de suelo pélvico u otra profesional sanitaria.
Preguntas frecuentes
- ¿Es normal que los puntos tiren?
- Puede haber tirantez durante la cicatrización, pero debe tender a mejorar. Dolor creciente, herida abierta, fiebre o secreción requieren valoración, no más masaje.
- ¿Cuándo puedo empezar con Kegel?
- Depende de la lesión y de las indicaciones que recibiste al alta. El trabajo suave puede formar parte de la recuperación, pero no debe aumentar el dolor; tras un desgarro importante sigue la pauta profesional.
- ¿Puedo usar bolas chinas para recuperar la cicatriz?
- No tratan la cicatriz. Evita introducir dispositivos si la herida no está curada, hay dolor o no te han valorado tras una lesión importante.

