Pérdidas de gases o heces después del parto: cuándo pedir ayuda

Los escapes involuntarios de gases o heces después del parto merecen una consulta, incluso si son pequeños o solo manchan la ropa interior. Pueden relacionarse con una lesión del esfínter anal, cambios en los nervios o la consistencia de las heces. No son una consecuencia que tengas que aceptar ni se solucionan siempre haciendo más Kegel.
Qué síntomas conviene contar
La incontinencia anal incluye perder gases o heces sin querer. También importa no poder posponer la defecación, no distinguir bien entre gas y heces o notar manchas después de haber ido al baño. Explicar exactamente qué ocurre ayuda más que decir solo que el suelo pélvico está débil.
Puedes decir a tu matrona o médica: «Desde el parto se me escapan gases o heces y me cuesta llegar al baño». Anota cuándo pasa, la consistencia de las heces, si hay dolor y si tuviste fórceps o un desgarro. No necesitas conocer el grado de la lesión para pedir ayuda.
Por qué puede pasar tras el parto
Los desgarros de tercer y cuarto grado afectan al esfínter que ayuda a mantener la continencia. El RCOG recomienda seguimiento tras estas lesiones y consultar si aparecen escapes o urgencia. Los síntomas también pueden existir sin que se haya identificado un desgarro importante al dar a luz.
La diarrea, el estreñimiento con retención de heces y los cambios de sensibilidad pueden empeorar el control. Por eso la evaluación no se limita a medir la fuerza muscular: hace falta conocer cómo funciona el intestino y revisar los antecedentes del parto.
Qué hacer mientras llega la cita
Mantén una hidratación habitual y observa qué alimentos o bebidas empeoran tus síntomas, sin hacer dietas restrictivas por tu cuenta. Intenta evitar tanto las heces duras como las muy líquidas; aumentar mucha fibra de golpe no siempre ayuda.
No suspendas laxantes prescritos tras un desgarro ni empieces antidiarreicos sin consultar. Limpia con suavidad la piel si hay escapes y pregunta por protección cutánea si se irrita. La vergüenza no debe retrasar la consulta.
Cómo se trata y quién puede ayudarte
La atención puede incluir ajuste de la consistencia de las heces, fisioterapia especializada y entrenamiento de la coordinación y la sensibilidad. En algunos casos se necesitan pruebas del esfínter o valoración por una unidad de coloproctología. La indicación depende de cada lesión y de cómo evolucionen los síntomas.
Los dispositivos vaginales no son un tratamiento específico para una lesión del esfínter anal. No compres pesos o un electroestimulador para tratar estos escapes sin una indicación profesional.
Cuándo no esperar a una cita rutinaria
Contacta con maternidad o atención médica el mismo día si hay fiebre, dolor perineal creciente, herida abierta o secreción maloliente. La salida de heces por la vagina necesita valoración médica pronta.
Acude a urgencias si pierdes de forma repentina el control de vejiga o intestino junto con pérdida de sensibilidad entre las piernas, debilidad en las piernas o dolor lumbar intenso: esa combinación puede indicar un problema neurológico urgente.
Nota: esta información es orientativa y no sustituye la valoración de una fisioterapeuta de suelo pélvico u otra profesional sanitaria.
Preguntas frecuentes
- ¿Debo consultar si solo se me escapan gases?
- Sí, si son escapes involuntarios por el ano tras el parto, especialmente si hay urgencia o antecedente de desgarro. El aire que sale de la vagina al moverte es un síntoma diferente.
- ¿Se recupera siempre por sí solo?
- La evolución varía según la causa. No conviene esperar sin consultar ni prometer recuperación en una fecha concreta: hay tratamientos y el seguimiento permite adaptarlos.
- ¿Y si en mi informe no aparece un desgarro?
- Puedes necesitar valoración igualmente. Describe los síntomas y cuándo empezaron, aunque el informe del parto no registre una lesión del esfínter.

